Historia

Junto a las celebraciones de la Semana la fiesta litúrgica “De la Cruz” es de las primeras que se incorporaron al calendario celebrativo cristiano; una memoria litúrgica que hasta el año 1960 en la liturgia romana se celebraba con dos fiestas: una el 3 de mayo (de ahí la tradición que todavía se conserva en muchos pueblos) con el nombre de la Invención o Hallazgo de la Santa Cruz y la otra el 14 de septiembre conocida como fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.

El origen de la primera está en Jerusalén y aparece relacionado con la invención (hallazgo) de la cruz de Cristo. El primer testimonio de una reliquia de la cruz venerada en Jerusalén nos lo ha transmitido San Cirilo de Jerusalén en su primera catequesis mistagógica pronunciada hacia el año 348, donde afirma que «existen muchos testimonios verdaderos de Cristo», y se remite al “«lignum crucis», al madero de la cruz, el cual hasta el día de hoy se puede ver entre nosotros, y en otros lugares, pues muchos peregrinos, movidos por la fe, arrancaron un trozo, llenando con estos fragmentos casi todo el orbe” (10, 19: M. J. Rouét de Journel, Enchiridion Patristicum. Herder, Barcelona, 1962, 303).

Un poco más tarde la peregrina Egeria, de origen gallego, se refiere también a una celebración de la cruz en relación con su hallazgo y en el contexto de la dedicación de las dos basílicas constantinianas: “Día de las Encenias es llamado aquel en que fue consagrada a Dios la santa iglesia que está en el Gólgota, que llaman Martyrium; pero también la santa iglesia que está en la Anástasis, en el lugar donde el Señor resucitó después de la Pasión, fue consagrada a Dios ese mismo día. De estas santas iglesias son celebradas con sumo honor las Encenias [o sea, la dedicación]; porque la cruz del Señor fue hallada ese día. Y por eso ha sido establecido que, al ser consagradas por primera vez las dichas santas iglesias, fuera el día en que fue hallada la cruz del Señor, para ser celebradas juntamente el mismo día con toda alegría” (A. Arce (ed,): Itinerario de la virgen Egeria (381-384), n. 48. BAC, 416, Madrid, 1980, 319s). Egeria, sin embargo, no nos dice nada de una veneración de la cruz, pues pone todo el acento en la fiesta de la dedicación de las santas iglesias, eso sí, en el día en que fue hallada la cruz de Cristo.

A comienzos del siglo V (415/420) ya tenemos noticias más precisas. El Leccionario armenio de Jerusalén testimonia que el 14 de septiembre se celebraba la dedicación de la iglesia del Martyrium, edificada sobre el lugar de la crucifixión, y se mostraba a la veneración de los fieles la reliquia de la Santa Cruz. Desde comienzos del siglo VII en Constantinopla se celebra esta fiesta ligada al rito de la Exaltación de la Cruz en un lugar elevado para ser venerada por la multitud.

A mediados de este siglo encontramos el mismo rito de exposición de la reliquia de la Cruz en Roma, primero en la basílica vaticana; unos años más tarde el papa Sergio I (687-701) hizo llevar otro trozo de la Cruz del Vaticano a Letrán, y «desde entonces, como dice el Liber Pontificalis, éste fue besado y adorado por todo el pueblo cristiano el día de la Exaltación de la Santa Cruz».

La devoción a la Santa Cruz se intensificó en este siglo a causa de la profanación a que fue sometida por los persas, que saquearon Jerusalén, pasaron a cuchillo a sus habitantes, destruyeron las basílicas y se apoderaron de la Cruz el 5 de mayo de 614. El emperador Heraclio los derrotó en el año 630 y recuperó la Cruz, llevándola de nuevo a Jerusalén y «todo el pueblo se llegó a adorar con gran solemnidad la cruz del Señor, vuelta a su primitivo lugar» (Fliche-Martin: Historia de la Iglesia. Vol. V, p. 93).

En España hay un lugar venerable donde se conserva el mayor trozo de la cruz de Cristo: es el santuario de Santo Toribio de Liébana, en plenos Picos de Europa. Sobre la historia de esta preciosa reliquia del Lignum Crucis, fray Prudencio Sandoval, cronista de la orden benedictina, aporta los siguientes datos: «Siendo Rey de Asturias don Alonso el Católico primero de este nombre, yerno del Rey don Pelayo, se traxeron y pusieron en ese monasterio las arcas santas, llenas de reliquias, con el precioso madero de la Cruz de Christo, y con ellas el cuerpo de Santo Toribio, obispo de Astorga, que las traxo como dixe de Jerusalén; que esto quieren dezir las historias de Castilla, que dizen que en tiempo del Rey don Alonso se pusieron en este monasterio» (Diccionario de Historia Eclesiástica de España IV, 2351). La devoción al Santo Madero de la Cruz en torno a Santo Toribio se remonta al corazón de la Edad Media, pero no quedó encerrada en la comarca lebaniega. La periódica celebración de los Años Santos lebaniegos acerca la insigne reliquia a la veneración de los peregrinos, introduciéndolos en el Misterio Pascual de la muerte y resurrección del Señor mediante la participación en los sacramentos de la reconciliación y la Eucaristía.

Asociación de Costaleros

Procesiona el 9 de mayo
Salida Iglesia de la Concepción

En 2016 cumplió otro de sus compromisos y sacó a la calle la primera Cruz de Mayo de la ciudad de Badajoz, portada única y exclusivamente por niños menores de 16 años. Todos ellos a costal y con dos cuadrilla mixta, realizó su recorrido desde nuestra sede en la plaza Alta y presentarse frente a la patrona de Badajoz, Nuestra Bendita Virgen de la Soledad.

El paso fue realizado por completo por el taller de la propia Asociación de manos de Juan Tinoco Manzano. En madera tallada con respiraderos en resina plateada y con faldones bordados con el escudo de la Asociación y realizado sobre terciopelo morado. Sobre la parihuela un calvario donde se ancla una cruz realizada a mano por el mismo autor en la que descansa dos escaleras y un paño blanco.

En 2018 se le unió un segundo paso para los más pequeños, de tres trabajaderas y en 2019 salió por primera vez desde la Iglesia de la Concepción, pasando por la Plaza de España y presentación en la Ermita de la Soledad.

El Cortejo de la Cruz de Mayo está formado por todos los asociados adultos y vestidos con la uniformidad de costaleros. Además, inicia la procesión una Cruz de Guía con dos faroles de acompañamiento, varios tramos de costaleros uniformados (a modo de tramos de nazarenos), un tramo de cirios portados por todos los miembros de la Junta de Gobierno y banda de música.

San Roque

Procesiona en mayo
Salida Iglesia de San Roque

En mayo de 2019 y aprovechando un día del triduo de Nuestra Señora de la Palma, la Hermandad de San Roque, organizó una fiesta para los hermanos más pequeños y organizó una procesión de la Cruz de Mayo.

Este acto que era muy demandado por los Hermanos de la Cofradía, se vio cumplido en la festividad de María Auxiliadora y el día 24 de mayo por la tarde, salió a la calle con un sencillo y entrañable paso creado a tal fin por la propia Hermandad.

Saliendo de su parroquia, recorrió la plaza Santiago Arolo Villas bajo la sorpresa y expectación de los feligreses y público en general que acogieron la iniciativa con gran cariño y fervor, pues en este mes también se celebra la festividad de la Santa Cruz.

El paso es portado por niños costaleros e hijos de costaleros vinculados a la Hermandad y que transmiten de generación en generación, los valores, sentimiento y amor del mundo cofrade.

El paso, de cuatro trabajaderas, esta realizado en madera con respiraderos en tela de malla plateada con faldones en terciopelo azul.Además el paso presenta una Cruz arbórea tallada a mano y donada por un hermano de la Cofradía

A los pies de la cruz descansan cientos de claveles rojos, sobre una alfombra de hierbas.